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Recubrimientos cerámicos impermeabilizados
Recubrimientos cerámicos termoaislantes
proyecto y puesta en obra
instalación por adherencia
B
ajo esta funcionalidad hay dife-
rentes modalidades de ejecución
según sean recubrimientos o pavi-
mentos y, dentro de estos últimos,
según las exigencias mecánicas del
solado.
Para recubrimientos son opciones
innovadoras:
›
La colocación en interiores
directamente sobre paneles de
poliestireno reforzado con malla
de fibra de vidrio, en capa delga-
da con adhesivos deformables.
›
La colocación exterior de los
laminados cerámicos sobre el
mismo tipo de paneles de baja
compresibilidad, adheridos y con
sujeción mecánica.
Ambas opciones exigen condiciones
de planitud y aplomado propias de la
colocación en capa delgada.
En solados, todos los proyectos
deben contemplar una
solera flotante
sobre los materiales de aislamiento,
diseñada en función del grosor y com-
presibilidad del material fonoaislante
y de las exigencias de uso del solado.
En solados exteriores, el requerimien-
to de impermeabilización y drenaje
añade estas funcionalidades al aisla-
miento térmico y seguramente acústi-
co en terrazas pisables. En este caso
más complejo se aconseja consultar
documentación específica sobre estas
soluciones constructivas.
En ambos casos, la ejecución debe
evitar los puentes acústicos en los
encuentros.
Existen abundantes fuentes docu-
mentales sobre la caracterización de
los materiales fonoaislantes y los pa-
rámetros de ejecución de los solados.
E
n recubrimientos cerámicos de
interior la opción más extendida
es el uso de impermeabilizaciones
líquidas aplicadas con rodillo o brocha.
Son los productos referenciados en
la norma UNE-EN 14891 (2008),
compatibles con soleras y enfoscados
estables y no fisurados, y con la colo-
cación en capa delgada con adhesivos
cementosos compatibles. Dado que
las baldosas cerámicas se instalan
directamente sobre la impermeabiliza-
ción, las superficies entregadas deben
presentar una óptima planitud, nivel
o aplomado. Sus inconvenientes son
una reticulación tras endurecimiento
que tiene limitadas resistencias a
la presión de vapor y a la rotura a
tracción.
En exteriores,
las membranas líquidas
(otra denominación de las imper-
meabilizaciones líquidas) someten a
esfuerzos de cizalladura la interfaz
con el adhesivo cementoso al tener un
coeficiente de dilatación térmica lineal
alrededor del doble que el material de
agarre. Por los inconvenientes ante-
riores respecto a la fisuración, en los
casos que se precise drenaje y en bal-
cones/terrazas con fuertes oscilacio-
nes térmicas, no es aconsejable esta
modalidad de impermeabilización.